jueves, 10 de febrero de 2011

Al Frente


Rojo amigo,
iremos delante, en la primera fila,
para recibir con los ojos abiertos
la primera lluvia de balas.
Y no caeremos,
iremos agónicos entre solas flores,
viviendo la sublimidad
de la rosa
en la cruz del corazón.


Llevaremos la palabra
a las calles angustiadas.
Llevaremos el sol
en cada beso
como en cada verbo
una noche sublevada.
Romperemos la tristeza
como un canto de alegría
que va rompiendo la monotonía de un dolor.
Siglos con dolor de cadenas.


Ya no es posible seguir cayendo
sin levantarse;
es preciso caer
levantándose,
floridos de claveles,
mirando el polvo militante
que en la inmensidad
se fundó con el polvo de la sola estrella,
con un lirio desprendido
de nuestro mundo verde y abierto,
acallado en múltiples cristales, la muerte ausente.


Ya no es posible seguir cayendo
sin olvidar escribir sobre el pavimento
la sonrisa de un hombre amado.


Ya no es posible...
POR: THALIA COTTO

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